miércoles 17 de noviembre de 2010

Sólo loco, sólo poeta

Cuando la luz se va desvaneciendo
cuando ya el consuelo del rocío
se filtra en la tierra
invisible, inaudible
-pues delicado calzado lleva
el consolador rocío, como todo dulce consuelo-
entonces recuerdas, recuerdas tu, ardiente corazón
cuan sediento estuviste
de celestiales lagrimas y gotas de rocío,
abrasado, cansado, sediento,
mientras en sendas de amarilla hierba
malignas miradas del sol crepuscular
por entre negros árboles en torno a ti corrían,
deslumbrantes, malintencionadas, abrasadoras miradas del sol.

"¿Tú el pretendiente de la verdad?" -así se mofaban-.
¡no! sólo un poeta!
un animal astuto, saqueador, rastrero,
que ha de mentir,
que premeditadamente, intencionadamente,
ha de mentir
multicolor larvado,
larva el mismo,
presa el mismo,
¿es eso el pretendiente de la verdad?...

Sólo loco! Sólo poeta!
Solo un multicolor parloteo
multicolor parloteo de larvas de loco
trepando por "mendaces" puentes de palabras
sobre un arco iris de mentiras
entre falsos cielos
deslizándose y divagando.
¡sólo loco! ¡sólo poeta!

¨ Es eso el pretendiente de la verdad?


No inmóvil, rígido, liso, frío,
convertido en estatua,
pilar de dios;
no erigido ante templos
atalaya de dios:
¡no! Hostil eres a tales modelos de virtud,
mas recogido estas en el desierto que en los templos,
audaz como los gatos
saltas por todas las ventanas
y en toda ocasión
husmeas la selva virgen
tu que por selvas vírgenes
entre fieras de coloreados pelajes
pecadoramente sano y bello y multicolor corrías,
con lascivos belfos,
feliz con el escarnio, feliz en el infierno, feliz y sanguinario,
ladrón furtivo, mentiroso corrías...

O semejante al águila
que fija su mirada largo tiempo en los abismos
en sus abismos...
- oh, girar como ella
hacia abajo, hacia el fondo, hacia adentro,
hacia cada vez mas profundas profundidades!

Y entonces
de repente
vuelo vertical
trazo precipitado
caer sobre corderos
hacia abajo, voraz,
ávido de corderos,
odiando toda alma de corderos,
odiando rabiosamente todo lo que parezca
virtuoso, borreguil, de rizada lana,
necio, satisfecho con leche de oveja...

Así, aguileñas, "leopardinas",
son las añoranzas del poeta,
son tus añoranzas entre miles de larvas,
¡tú, loco!, ¡tú, poeta!

Tú que al hombre consideras
tanto dios como oveja
al dios desgarrar en el hombre
como a la oveja en el hombre
y desgarrando reír
En esto consiste tu felicidad!

felicidad "leopardina" y aguileña
felicidad de loco y de poeta!"

Cuando la luz se va desvaneciendo
y la hoz de la luna
ya se desliza verde y envidiosa
entre rojos purpúreos
-enemiga del día
y sigilosamente a cada paso
las guirnaldas de rosas
siega, hasta que se hunden
pálidas en la noche:

así caí yo mismo alguna vez
desde mi desvarío de verdad
desde mis añoranzas de día
cansado del día, enfermo de luz
caí hacia abajo, hacia la noche, hacia las sombras,
abrasado y sediento
de una verdad.

¿recuerdas aún, recuerdas tu, ardiente corazón,
que sediento estuviste?
¡sea yo desterrado
de toda verdad!
¡Sólo loco! ¡Sólo poeta!

( Friedrich Nietzsche )

lunes 9 de agosto de 2010

Raspaduras en la pared


Mira las horas que han pasado, los caminos que hemos transitado, las gotas que nos mojaron el rostro cuando nos resistimos a la realidad..
Han pasado mil cariños por estas pieles que nos unieron, pero no importa lo que ocurra aún te recuerdo y tú me recuerdas.
No son los ojos que entornaste hacia la otra, ni los besos que me diste y que le diste. No son los corazones rotos, ni las ausencias, ni la macabra sonrisa del destino que se asoma a la ventana.. son tus palabras las que retozan y se retuercen en el hombro de mi conciencia, dandole golpecitos suaves como los de los dedos de un estudiante sobre el pupitre en el que se sienta.
Cada vez que se cierran las mañanas, que las nubes se trasforman en mariposas doradas, cada año que transcurre más rápido de lo que logras acostumbrarte a él, cada vez ocurre un intento de contener el aliento, de lanzarnos al vacío, de mostrar una sonrisa aunque nos salga una mueca de inconformidad.
Ay mi amor, pero ambos tenemos un sueño claro, una oscuridad que nos aseche, un deseo que nos enlace cada vez que nos dormimos.
Somos un par de almas desgarbadas, unos completos ignorantes de la inmesidad de este universo donde no somos nadie.
No te atormentes, cariño. Las verdades que nos trae el conticinio son hechas de polvo que el viento esparce.
Vayamos a volar.

lunes 21 de septiembre de 2009

Después de la claridad


Flores que se deletrean despacio, con gentileza de niña buena, de incoencia persistente a través de los años... son flores.
Pequeñas nacidas de capullos como cuando nos destapamos la inocencia y nos consumimos en un beso infinito.
Ay son flores los recuerdos. Son pétalos al viento.
Pues una vez nos deshojamos las vestimentas.

Flores nuestros amores, flores nuestras miradas, flores nuestros vuelos. Pétalos al viento.

Ya después de la claridad el blanco curó los ojos y estás brillante.
Blanca esperanzada, como un lirio,
tú la mujer en el espejo.

lunes 19 de enero de 2009

Estorbo de la Luna


Calla la penumbra, república aquella de piedras que se hacen sombra, de arrugas en las sábanas muertas. Calla el resplandor a lo lejos, la siénaga sin soles, el mar que azulea. ¿Que tendrá este callar vacío? ¿Angosto es el silencio? ¿Pequeña la garganta? ¿Amplios los abismos?
Sal que vuela, agua de pozos claros. Ay, pero si las noches ya no son más que un recuerdo, una antesala a lo ya sabido: que ya estamos o estoy sola, da lo mismo. El reflejo aquel de los espejos, el equilibrio entre los agujeros negros, la santidad de los cuerpos blandos, siguen metidos bajo la cama. Se llenan de telarañas. La luna hoy es un bosquejo.
Blandearé, no me guardaré en la coraza de este cielorraso. Seré otra vez, la que es violada por cuanto es mujer. Ya por encima lloverán las almas como basura revuelta entre las gotas de lluvia ácida. Habrá una costa, un monótono ruido de vaivén y seré amargura en tu mirada. Sí, otra vez.
Un olor de tierra que no se arranca. Un movimiento que denota vida por entre las entrañas, pero es que así es. Calla la penumbra y calla, calla.

domingo 11 de enero de 2009

Del egoísmo y el sarcasmo.


egoísmo, del ego [yo] e ismo [práctica]=
¿Quién no se ha gastado un poquito sobre sí mismo?
(Yo, Yo, Yo... a mí, a mí, a mí... mío, mío, mío) Es tan natural. Tan propio de la Gente y del capricho de hacer mayúscula a la G.
Ya desearía dejar tal cosa inútil debajo de la cama. Hacerme a esa idea de que es poco provechoso eso de perseguirse la cola en aquel círculo de puro Ego.
Y sigue habiendo Ego, que es lo peor. Todo con el fin de sentirse bien uno mismo, de dejar de comerse las uñas atormentado, de quedarse quieto sin buscar nada, sin esperar (otra vez). Pero siempre pensamos en nosotros, nos anteponemos ante todo. Qué importa si por causa buena o mala, estamos allí de primeros. Y decimos "Yo, yo, yo".
Pero eso sí, YO no soy egoísta. No: "Egoísta es la persona que piensa más en sí misma que en mi".



domingo 28 de diciembre de 2008

Del consuelo agostado.


¿Que el consuelo es lo que nos queda a falta de solución?
Aún así, ocurre que las cosas con el uso se gastan.
¿Qué pasará con el consuelo? Pues como todo, acabará así: seco. No es de extrañarse. Incluso nosotros mismos, de tanto cargar el peso del horror en la nuca o los hombros (da igual), acabaremos por allí andando bonitamente chuecos y argallados. Hasta sería una escena digna de pintarse, como aquellas escasísimas pinturas que hubo durante el Oscurantismo y que casi nadie conoce o recuerda (por decir que se reconozcan). O en definitiva, por el poco esteticismo y la crueldad de hacerla durar por la posteridad, todos la llamaran "obra maestra"... "The greatest masterpiece".
Eso es el morbo. Ese regocijo ante el padecer ajeno.
Pero es que, ahora que bien lo veo, la esperanza incluso podría ser consecuencia del mismo consuelo. Con razón hay por ahí una buena cantidad de pobres diablos derrengados que ya no pueden ni con el alma que suponen deben tener.
Es como un círculo vicioso o mejor aún (por así decirlo) como un andancio. Sí, de esos que se extienden con rapidez, como la tuberculosis en los tiempos de Maria Castaña. Mejor dejo de divagar o de debatir con la pared, en un momento al resisterio, me dejaré caer un rato sobre la cama y su desorden casi ordenado de noches sin amante.



sábado 27 de diciembre de 2008

Des-concierto


Experimentaba verbalmente el sentido icónico de un cuerpo desnudo:
"Ay, pobre conciencia. Tan noble". - Me decía -

I
Es incómodo, por no decir terrible, cuando las historias de hadas se desgastan en realidad.
La palabra, las evocaciones al misterio. Las notas latentes y febriles en el pecho (incluso en la entrepierna) pierden su significado.
Todo lo hace finalmente, pero no de forma tan violenta. - ¿O sí? -
No, no. Con gracia, con gracia. Con delicadeza, como para que no duela.
Como perder la virginidad con el príncipe azul, que nadie sabe por qué es azul.

Es bueno sentarse a dialogar con lo inefable, lo funesto, lo caótico.
- Sí. -
Lo que nos hace adolecer como púberes perdidos.
Así, se hace uno a la idea y ya simplemente no duele lo que ya sabías.
¿Por qué la espera? De ella nunca llega nada bueno. Y no todo objeto
es mostrado por entero a la primera, más si por partes, por etapas.
Según sus dimensiones, lo más seguro.
Lo caótico llega cuando el objeto no es corpóreo, entonces
¿cuántas caras? ¿Cuántos tiempos? ¿Cuántas letras? ¿Cuántas notas?
¿Cuántos silencios? ¿Cuántos?

- ¿Cuánta espera? -

Finalmente nada existe hasta que tomas conciencia de ello.
Así es el des-concierto.
Así suena.
Cómo un grito que nunca oíste y del que no fuiste conciente.